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Miguel de Asén

Miguel de Asén


Miguel de Asén (seudónimo literario)
Nace en Madrid el 1 de enero de 1962.
Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación (Universidad Complutense Madrileña)

 

Obras publicadas en poesía:
“Trece sonetos personales y un desbarre multiforme” . Colección Suenan las Palabras. Editorial Cultura Viva. Madrid. 1993.
“Versos corrientes”, “Versos contados de sílabas no contadas” y “Poemas interactivos” en Colección Ondina de poesía. Madrid. 1995.
“Generador de sonetos” en Alire Docks. Francia.

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DONDE VIBRA LA NOCHE

MANO DESPOBLADA

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CANTO A LA ETERNIDAD

La hoja paciente aguarda un tema,
Escoja mi mente si tarda un fonema.
Curvilínea sinrazón, silencio o grito,
Una línea mi inspiración ya ha escrito.
La senda de la escritura es batalla,
Como contienda madura que estalla.
Versos como vientos suceden en mi mente,
Inmersos sentimientos que pueden ser presente.
La rima es escollo, tesón y melodía,
Sin grima me apoyo con pasión en la poesía.
Palabras que asuma en verdad la ilusión,
Labras con pluma una realidad o ficción,
Y surge un llanto, una risa en soledad,
Me urge un canto, sin prisa, para la eternidad.
Sombra que vierte su sueño en vivir,
Obra que acierte en su empeño a transgredir,
  Como estertor anónimo, como ruego ausente,
De un autor seudónimo, es un fuego intermitente,
Ecos errantes de un alma esperanzada,
Huecos distantes que con calma son cruzada.
Rocas en mi piel, en mi pulso se oirán,
Bocas que un fiel impulso recitarán,
Y otras voces llenarán el lacio vacío,
Entre roces poblarán un espacio frío,
Conciencias cubiertas por realidades encendidas,
Inmanencias despiertas en ciudades dormidas,
Retos del alma esperan ser leidos,
Sonetos que con calma proliferan en oidos,
Donde gentes cansadas renovarán esperanzas,
Mentes preocupadas que fingirán templanzas.
El verso lanza su canto al viento,
Un universo avanza en el manto de su sentimiento,
Y las miradas furtivas son torrente ahora,
Pobladas y sensitivas mentes que son aurora,
Amanecer renovado entre sonoras afinidades,
Renacer guiado que atesoras lealtades.
Llaves de ilusión cubiertas por impactos,
Claves de pasión abiertas entre pactos,
Y la voz destila sensibilidad con su huella,
Como hoz que afila en la ciudad una estrella.

Miguel de Asén




A LA FLOR DEL OLVIDO
Te canté como si fueses mi musa,
Te seguí los pasos como lapa,
Conmigo te encontrabas confusa,
Pero de mi camino eras el mapa.
Mil veces te quise a mi lado,
Mil veces busqué tu cariño,
Pero me habías olvidado,
Y yo me comportaba como un niño.
Un abrazo perseguí o su intento,
Un roce, un guiño, una mirada,
Para mí eres todo lo que siento
Y quisiera tenerte como amada.
Mi luz eras tú, mi lucero,
Mi sed eras tú, y mi agua,
Y quise ser un caballero
Y no pretender tu enagua.
Mil veces quise acariciarte,
Con creces quise amarte,
Para ti parecía yo de Marte
Y no había forma de interesarte.

Miguel de Asén



ARROBA ODA
Internautas adictos quedan invictos,
Arroba punto com, punto de reunión,
Tras del e-mail un golpe de corazón,
Tal vez tenga de contactar ocasión.
En la red todo es posible,
Un sueño puede ser admisible,
Tu fantasía sería asumible,
Sólo hay que intentar contactar.
Internautas a la caza de un amigo,
Sigue intentando, yo estaré contigo,
Aunque abandones yo aun sigo.

Miguel de Asén




ÁRBOL HERIDO
Un árbol herido por un hacha
Lloraba por la grieta abierta,
Fue un gamberro de mala facha,
Es vil quien así se divierta.
Ese árbol fue refugio de mil juegos,
Compañero de besos y compromisos,
Sostén de risas y desapegos,
Cómplice de sueños y grandes visos.
Acampadas se instalaron a su lado,
Juegos pueriles fueron su centro,
Y mil flores crecían a tu lado,
Al refugio de la vitalidad que llevabas dentro.
Tal vez mañana solamente seas leña,
O madera con la que construir mesas,
Hoy todavía a la tierra besas
Con tu tronco esbelto y tu copa pequeña.
Quisiera estar a tu lado cada día,
Para protegerte del mundo y el progreso,
El monte está en decadente proceso
Pero tras de cada hiedra algo de ti había.

Miguel de Asén




ESTRELLAS BORACES
Mil estrellas inviernan en la noche,
Luces pálidas que acuestan mil sueños,
Detrás de ellas se abrigan mil empeños,
Son de luz y destellos un derroche.
Cuando duerme mi niño ellas le vigilan,
Cuando se levanta ya se han marchado,
Un collar de perlas en el cielo enfilan,
Regalo de un lucero enamorado.
Quise no dormir y contarlas a todas,
Pero contando estrellas me quedé dormido,
Son las lágrimas del coloso de Rodas
Que fue por el amor de una mujer perseguido.
Dice el verso que cada cual tiene su estrella,
Ellas marcan de nuestra vida el destino,
Dejan para los navegantes como estela su huella,
Son también para el peregrino luz del camino.
Dime tu nombre estrella mía,
Que cantaré en mis versos tus destellos
Y serás inspiración de mi poesía.

Miguel de Asén





ODA DE OTOÑO
Ya es otoño y la brisa recorre las calles,
Mil caricias de lluvia pueblan la acera,
Se marcharon las flores de los valles,
Oculta queda la vieja primavera.
El sol veraneante se fue a su casa,
La flor de los vientos vino de nuevo,
Con las hojas caídas el tiempo pasa,
Suéter y gabán ahora yo llevo.
Escarcha y ocre puebla el día,
Un abrazo de sepia tiñe el camino,
Está otra vez la mañana fría,
Se acabó ya el calor vespertino.
Dios reemplaza su paleta de colores,
Tonos más grises pueblan el horizonte,
Trae el viento nuevos olores
Con los que puebla la ciudad y el monte.
Brisa arisca, vendaval destartalado,
La rosa de los vientos compone otras canciones,
Un destello de sol al pueblo ha llegado
Y ha calentado mil corazones.

Miguel de Asén


POEMAS MALDITOS
Más de mil poemas he escrito
En los que dejé mi vida,
Triste gloria no conocida,
Triste, oculto, olvidado grito.
Poeticé para que me leyesen,
Horas insomnes a la búsqueda de un verso,
Mi sentir está entre las líneas inmerso
Y dejé que las musas me poseyesen.
Palabras tras de palabras que fueron sueño,
Figuras tras de retórica que son anhelo,
Y hasta conté las sílabas con celo,
Y dejé en cada verso mi empeño.
Inútiles horas que fueron baldías,
Tesón y constancia que a nadie importan,
Versos oscuros en mil noches frías
Que a ser leídos por alguien exhortan.
Letras, sílabas, palabras tras de una voz,
Un corazón que entre estrofas llora,
Y entre sus líneas mi sentir mora,
De casamientos con mi musa el arroz.

Miguel de Asén



SOMBRAS DESGARRADAS
Sombras desgarradas por mil voces,
Voces anónimas de un helado ayer,
Mil veces quise y pude ser,
Recorriendo del destino los roces.
Sombras gastadas por quimeras encharcadas de hiel,
Mil historias engendradas que nunca existieron,
Y fui para mi palabra fiel,
Pero las voces en mí murieron.
Pesadillas agónicas poblaban mi mente,
Engendros de verdad que quisieran vivir,
Pero mi conciencia de la palabra estaba ausente
Y no quería ni entre versos existir.
Lluvias de rimas intentaban aflorar,
Destinos esperanzados que querían dejarse oír,
Mas mi corazón ya no sabía amar,
Sólo buscaba hacía el olvido partir.
Cadencias sin nombre que nunca existieron,
Lugares de mi memoria que murieron,
Luces de mi conciencia que fueron sombra,
Brotes de mi ser que huyeron de mi obra.

Miguel de Asén

 

CANTO A LA ETERNIDAD

La hoja paciente aguarda un tema,
Escoja mi mente si tarda un fonema.
Curvilínea sinrazón, silencio o grito,
Una línea mi inspiración ya ha escrito.
La senda de la escritura es batalla,
Como contienda madura que estalla.
Versos como vientos suceden en mi mente,
Inmersos sentimientos que pueden ser presente.
La rima es escollo, tesón y melodía,
Sin grima me apoyo con pasión en la poesía.
Palabras que asuma en verdad la ilusión,
Labras con pluma una realidad o ficción,
Y surge un llanto, una risa en soledad,
Me urge un canto, sin prisa, para la eternidad.
Sombra que vierte su sueño en vivir,
Obra que acierte en su empeño a transgredir,
Como estertor anónimo, como ruego ausente,
De un autor seudónimo, es un fuego intermitente,
Ecos errantes de un alma esperanzada,
Huecos distantes que con calma son cruzada.
Rocas en mi piel, en mi pulso se oirán,
Bocas que un fiel impulso recitarán,
Y otras voces llenarán el lacio vacío,
Entre roces poblarán un espacio frío,
Conciencias cubiertas por realidades encendidas,
Inmanencias despiertas en ciudades dormidas,
Retos del alma esperan ser leidos,
Sonetos que con calma proliferan en oidos,
Donde gentes cansadas renovarán esperanzas,
Mentes preocupadas que fingirán templanzas.
El verso lanza su canto al viento,
Un universo avanza en el manto de su sentimiento,
Y las miradas furtivas son torrente ahora,
Pobladas y sensitivas mentes que son aurora,
Amanecer renovado entre sonoras afinidades,
Renacer guiado que atesoras lealtades.
Llaves de ilusión cubiertas por impactos,
Claves de pasión abiertas entre pactos,
Y la voz destila sensibilidad con su huella,
Como hoz que afila en la ciudad una estrella.

Miguel de Asén



CAMINOS DE VOZ
Señuelos recorridos por costumbre,
Anhelos vividos entre pobredumbre,
Contornos que recorres de esperanza,
Adornos de pobres vías de templanza.
Un bolígrafo es realidad en un papel,
Es el polígrafo de la verdad que es cincel,
Cincela voces en ideales canciones,
Consuela coces de reales frustraciones.
Presencia de palabras emitidas en poesías,
Con consecuencia labras sentidas melodías.
Tempranas sinalefas emplean voz en tratos,
Cercanas cenefas que rodean garabatos.
Espacios de lexemas, conjunciones y advervios,
Lacios fonemas entre ilusiones y nervios.
Camina como hoz la estrofa en la memoria,
Y germina la voz, se mofa de la historia.
Miguel de Asén


TONEL DE LEXEMAS
Tropel de temas procaces por compartir,
Tonel de lexemas boraces que emitir.
Cadencias de fonemas cordiales por escribir,
Inmanencias que quemas en musicales formas de existir.
Clínicos soportes de biorrítmicos compases,
Cínicos cortes entre arrítmicos flashes,
La neurona se dispara por la pasión,
Se acciona una clara devoción,
Es el frenesí de la poesía que me lleva,
Y aun vencí esta melodía como prueba.
Miguel de Asén.


CENA DE CARNAVAL
Buenas noches, perdonen que les moleste,
Cenas entre reproches aunque suenen como peste.
Los cubiertos recogiendo la mesa,
Desconciertos van haciendo su presa.
Unas migas vertidas en el mantel,
Son espigas convertidas en pan con miel.
Alborozo en la sala ante un abad,
Un embozo de gala que es disfraz.
Carnavales con orquestas en el salón,
Tribales fiestas de diversión.
Arlequines, tunantes del cine y la comedia,
Alevines de infantes, se define una tragedia.
Caretas y antifaces amenizan la gala,
Panderetas procaces suenan en la sala.
Maquillaje, colorete, güisqui con soda,
Y un traje es ariete de la moda.
Risas sin reproche, prepara el bar,
Prisas en una noche cara de disfrutar.
Miguel de Asén.




DALE UNA VUELTA A ESTE RITMO
Dale una vuelta a este ritmo,
Mueve los pies con soltura,
La música es mi locura,
Quiero yo de salsa hartura.
Dale una vuelta a este ritmo,
Siente el tambor en los pies,
Dale a tu alma un traspiés,
¿mi movimiento no ves?
Dale una vuelta a este ritmo,
Sigue el compás con los brazos,
Los acordes son los lazos,
Son de la música abrazos.
Dale una vuelta a este ritmo,
Es del alma la energía,
Ya se va la pena mía
Que antes soledad tenía.
Dale una vuelta a este ritmo,
Que los timbales despierten
Las esencias que divierten,
Que mis sentidos pervierten.
Dale una vuelta a este ritmo,
Dejamé bailar contigo,
Soy del cantante amigo,
Canto, bailo y algo ligo.
Miguel de Asén.





META DE PAZ
Paz, ¿quién de continuo tu joya empeña?,
¿quién borra tus pisadas, tu sendero?,
¿quién mancha con guerra el mundo entero?,
¿quién el bien de tu regazo desdeña?
Tú, la ilusión con la que el hombre sueña,
Donde florece la vida el lindero,
De la recta razón deseo primero.
La guerra de la tierra se adueña,
Tiñe de sangre la senda humana
Cubriendo con hiel y muerte el planeta.
Siempre el acero a la esperanza gana,
Sencillo es empuñar la bayoneta,
Difícil es sentir la paz mundana
Como primordial y única meta.

Miguel de Asén



INHUMANA HUMANIDAD

Quiebra la muerte la flor de esperanza,
Desgarra el alma una negra senda,
Son los hombres batiéndose en contienda,
Su ira cruel se sacia con la venganza.
Enfrentados con la guerra en la danza,
Olvidando la familia y la hacienda,
De odio en los ojos con una venda,
Reclamando al destino una matanza.
¿Qué tiene la paz que nadie la quiere?
¿Tan duro es el perdón y el olvido?
¿Por qué el ser humano el rencor prefiere?
¿Del abrazo fraternal qué ha sido,
que la tierra ante la espada muere
sin casi la vida haber conocido?

Miguel de Asén



CAMINOS DE VOZ
Señuelos recorridos por costumbre,
Anhelos vividos entre pobredumbre,
Contornos que recorres de esperanza,

Adornos de pobres vías de templanza.
Un bolígrafo es realidad en un papel,
Es el polígrafo de la verdad que es cincel,
Cincela voces en ideales canciones,
Consuela coces de reales frustraciones.
Presencia de palabras emitidas en poesías,
Con consecuencia labras sentidas melodías.
Tempranas sinalefas emplean voz en tratos,
Cercanas cenefas que rodean garabatos.
Espacios de lexemas, conjunciones y advervios,
Lacios fonemas entre ilusiones y nervios.
Camina como hoz la estrofa en la memoria,
Y germina la voz, se mofa de la historia.

Miguel de Asén


TRIUNFO MERCENARIO
Querer del mundo perder la memoria,
No recordar quien la guerra ha vencido,
Quien recoge el fruto de la victoria.
Es amargo triunfo para la historia
Pues los hombres mil guerras han vivido,
¿Quién tanta destrucción ha perseguido,
Quién reclama con tanta muerte gloria?
Como pago la víctima inocente,
La familia que pierde su morada,
El duelo reflejado en la frente.
Su carga ha de soportar la espada,
Responsable de quebrar el presente
Por llevar el odio en la mirada.

Miguel de Asén.



TRIBUTO PARA EL FUTURO
¿Qué depara la sombra del mañana?
¿Qué futuro incierto nos espera,
Tras de la ciencia en la nueva era,
Cuando el hombre aun por matar se afana?
Queda el hambre, la miseria humana,
Como testamento del hombre fiera,
Odiándose entre sí la tierra entera,
Tras de una destrucción tal vez temprana.
Tributo dejado a quien nos suceda,
Desolación, desertizada tierra,
La opresión del pueblo como moneda.
Hiel de ambición, como sangrienta sierra,
Que arrasa a su paso y nada queda
Sino un fruto colérico de guerra.

Miguel de Asén.


¿PAZ EN ARMAS?
Ser piedra quisiera que nada siente,
Y no la afecta la maldad del mundo,
Ni el ataque del hombre iracundo,
Ni la muerte de un alma inocente.
Sólo violencia asola el presente,
Hundido el hombre por un rencor profundo,
Negando la paz con un no rotundo,
Forjando de duelo y muerte simiente.
Hasta a la roca la sangre salpica
Y ella en veredictos no interviene,
¿dónde la imparcialidad radica?
La defensa de la agresión previene,
Pero el saberse armado perjudica,
Pues de las armas la guerra proviene.

Miguel de Asén.



ÚLTIMA LÁPIDA
Una voz atraviesa la mañana,
Es un canto amargo y desolado,
El llanto de un ser de gritar cansado,
El clamor que de la entraña emana.
Al oírlo se emociona el alma humana,
Por ser sincero aunque desgarrado,
Porque nadie con más verdad ha hablado,
Porque a las gentes con su voz hermana.
Nos habla de paz desinteresada,
Del fracaso que la guerra supone,
Del ocaso de una tumba cavada.
En esa tumba una inscripción pone:
"Muere aquí una pacífica mirada,
que nadie esta lápida encañone".

Miguel de Asén.


RECORRIDO DEL SENTIR TRAS DE PAZ
Una flor entre brisas se encierra,
A el sentir un odio le cercena,
La esperanza que el corazón llena
Muere ante el abrazo cruel de la guerra.
Un despertar retumba la tierra,
A la entraña le circunda la pena,
Vivir a veces parece condena,
El alma es por muerte helada sierra.
Un sueño recorre el horizonte,
Es luz que con el viento se confunde,
La sombra de su ocaso quiebra el monte.
Un ideal entre lo humano se hunde,
Cuando el verso por la paz se impronte
Tal vez el mundo de vida se inunde.

Miguel de Asén.


DÍFICIL PAZ
Nada, la paz ya empeñada,
Gastada mi voluntad quebrada
De ondear una bandera blanca,
De esperar una frontera estanca
Donde hombres se hermanen finalmente,
Mil nombres emanan en mi mente,
Concordia, armonía, igualdad,
Me incordia la tiranía, la deslealtad,
Pero la ambición inunda la tierra,
Sinrazón, como abunda la guerra.
Los jerarcas empuñan egoísmo
Tras de arcas que acuñan arribismo,
Circundadas por vinagre sus almas,
Manchadas de sangre las palmas,
Potencias que abocan a la muerte,
Conciencias que revocan de su suerte.

Miguel de Asén.



DOLOR DE GUERRA
Paz para humanos sin espadas,
Haz de manos hermanadas,
Sendero santo que fusiona,
Sincero canto que funciona.
Bandera blanca, tierra sin hiel,
Espera estanca la guerra cruel.
Armonía, consenso, democracia,
Surgía un censo de gracia,
El de los hombres puros y justos,
Con nombres maduros y adustos.
Se acabaron las tumbas de muerte,
Donde quedaron retumbas al saberte
Conocedor de que pudieron evitarse,
Con un dolor al que debieron postrarse.

Miguel de Asén


PUEBLO HERIDO
¿Qué queda si es abandono la vida?
¿Qué luz alumbra tras la sombra dura?
¿Qué reposo si el sino es aventura?
¿Qué buscar con la esperanza perdida?
Sólo lágrimas, pena inmerecida,
Herida de hiel que el alma supura,
El ser humano inmerso en la espesura,
En el mundo, laberinto suicida.
Por odio enfrentados continentes,
De muerte con el fruto inmerecido,
Con el llanto de tantos inocentes.
Mandatarios que servir no han sabido,
A los pueblos, a las mundanas gentes,
Sólo engaño sus palabras han sido.

Miguel de Asén.